Remedios Japoneses para el Cuidado de la Piel

Siempre me ha atraído la cultura japonesa, desde el sushi hasta sus delicadas obras de arte, el arte floral japonés o la filosofía zen, así que cuando abrieron un Centro de Estética japonés donde vivo me moría de curiosidad por entrar.

Hasta entonces desconocía cualquier tratamiento estético de tradición oriental, si bien, siendo tan aficionada como soy a la cultura del extremo oriente sabía que iba a gustarme.

Por fin un día, después de una larga jornada de trabajo, encontré un hueco para acercarme y descubrir los secretos estéticos de las mujeres japonesas.

Se trataba de un Centro Estético puramente japonés, las profesionales de estética eran japonesas y todos sus tratamientos respondían a recetas tradicionales de Japón, algunas de las más conocidas y empleadas por las mujeres orientales.

En el local se respiraba mucha armonía y bienestar, no solo en lo bien que olía, un olor entre jazmín y lavanda. También en la estupenda decoración, preciosos jarrones que flanqueaban la entrada, cuadros con letras japonesas y arreglos florales de lo más delicado.

Todo acompañaba a disfrutar de una experiencia magnífica de cuidado personal. Me gustó tanto la decoración que no tarde en empezar a investigar sobre espacios de interior de estilo japonés. Hasta empecé a hacer alguna que otra reforma en casa, lo primero fue cambiar los muebles por otros para liberar más espacio.

No me costó encontrar lo que buscaba, una amiga me había hablado de Circulo Muebles, una tienda de muebles online con una amplia selección de muebles y decoración para el hogar.

Si el estilo decorativo japonés me había conquistado los remedios que empleaban las mujeres orientales para el cuidado de la piel y el cabello todavía más.

Arroz. El Aliado perfecto para la Piel que usan desde siempre las Mujeres Japonesas.

Parece mentira que algo tan habitual como el arroz sea uno de los productos estrella entre las mujeres japonesas para el cuidado de la piel. Así es, el grano en sí es exfoliante, por lo que elimina las células muertas, el agua de arroz hidrata, regenera y reafirma la piel.

Sabía del aguacate, las uvas y la aloe vera como grandes aliados para nuestra belleza pero hasta entonces no tenía ni idea de las múltiples propiedades del arroz. En el centro al que fui me explicaron lo sencillo que es preparar esta receta cosmética para la piel. Si bien, en el centro empleaban un arroz orgánico especial.

El arroz es un buen tonificante para la piel, en parte porque dispone de un elemento llamado Inositol que es estupendo para frenar el envejecimiento, estimular la circulación sanguínea y tratar muy adecuadamente la salud general de la piel.

El arroz es, a su vez, muy rico en vitamina B, por lo que es muy beneficioso tanto para la piel, como para el cabello y las uñas, además de estimular su regeneración y suavidad. También tiene propiedades hidratantes, de modo que ayuda a regenerar y reafirmar la piel. Por ello, es excelente por su efecto antiarrugas y por su textura también es un gran exfoliante.

Por otra parte, también contiene ácido pítico con lo que es muy efectivo para eliminar células muertas y las manchas de acné.

Lo mejor es que es un tratamiento muy sencillo, rápido y económico.

Necesitaremos tres cucharadas de arroz integral orgánico que es fácil encontrar en tiendas de productos naturales especializadas, lo importante es que esté libre de pesticidas o elementos químicos. De este modo, conseguiremos todas las propiedades naturales del arroz.

Además, del arroz también necesitaremos una cucharada y media de agua destilada, dos cucharadas de aguacate y media cucharada de miel.

Una vez que hemos reunido todos estos ingredientes, pasamos a cocer el arroz, con poca cantidad es suficiente.

Una vez cocido, separamos el arroz del agua y reservamos ambas cosas. Cogemos arroz, y en un recipiente añadimos aguacate y miel. Con una cuchara removemos bien para crear una pasta homogénea y fina. Una vez que esté lista la aplicamos en la piel.

Dejamos actuar durante unos 15 o 20 minutos. Después al retirar, cogemos un algodón y limpiamos el rostro con el agua de arroz que habíamos obtenido anteriormente, y que habíamos reservado. De este modo, exfoliamos y tratamos las pequeñas manchas e impurezas de la piel.

Como veis es un tratamiento muy sencillo que conseguimos con muy pocos ingredientes. Lo cierto es que dicen que en la variedad está la riqueza y es cierto, nunca sabes la de cosas que puedes aprender de otras culturas y de otras mujeres que vienen de la otra punta del mundo.