Los cosméticos tienen como finalidad mejorar la higiene corporal y la apariencia. Son especialmente atendidos los dedicados al rostro, parte más visible de nuestro cuerpo a través de la cuál más nos comunicamos y más observamos.

Los productos cosméticos pueden ser químicos y sintéticos, aunque cada vez se están poniendo más de moda los productos ecológicos y naturales, sin parabenos ni aditivos que puedan a portar otras sustancias nocivas a la piel, colateralmente con sus beneficios. De hecho, diversos estudios han aconsejado a mujeres con antecedentes de cáncer en su familia, que se abstengan de utilizar productos que contengan estas sustancias.

El uso de cosméticos se remonta a la Antigua Grecia y la antigua Roma, cuando, a través de productos de origen vegetal y animal, se preparaban cremas y lociones con sudor de cordero, estiércol de cocodrilo, saliva, musgo… Fue desde muy antiguo importante el aspecto de las cejas, en el que las mujeres turcas podían dedicar horas y horas en pintar. La cosmética obtuvo su gran boom en Roma, con sustancias importadas de Grecia. Además, para la batalla se solían perfumar los estándares y las armas, así como los animales.

Popea, la mujer de Nerón, inventó un cosmético para conservar la belleza de la piel (la “poppeana”), a base de miga de pan mojada en leche de burra que se aplicaba antes de acostarse.

En el siglo XIX se empezó a ver el maquillaje como algo propio de actores y prostitutas.

El objetivo primordial del maquillaje es que quien lo usa se vea más atractivo, normalmente a través de la obtención de una apariencia más joven y saludable. Es capaz de transformar el aspecto de un rostro para que los ojos se vean más grandes, la mirada más profunda y juvenil, los labios más gruesos y ocultar imperfecciones que hacen aparentar menos edad, logrando así resultar más atractivo sexualmente, ya que todos estos rasgos son los estudiadamente deseables.

El formato de los cosméticos puede ser muy variado, desde líquidos hasta cremas.

Actualmente los tatuajes o la cirugía se utilizan también con un fin estético, siendo sus intervenciones mucho más invasivas que las de los cosméticos tradicionales.

El maquillaje es la cosmética puramente decorativa, basada en una amplia gama de colorantes y pigmentos, como pintalabios, polvos para colorear el rostro y la cara, los párpados y el esmalte de uñas, entre otros.

También existe la cosmética solar, que es la que busca proteger a la piel y a los cabellos de la acción nociva de los rayos UVA.

En Polvera del Sur queremos que te cuides de verdad, utilizando los mejores productos para tu piel, y no por ello teniendo que desembolsar grandes cantidades. En ocasiones, lo natural y económico obtiene más beneficios que los productos de grandes firmas. Déjate cuidar por nosotros.

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