Hablando contigo misma: lo que debes y no debes decirte

Las habilidades comunicativas son una herramienta imprescindible para triunfar en cualquier ámbito de nuestras vidas.

Los empleadores buscarán este tipo de perfil para el desempeño de cualquier cargo para el que quieras optar, más aún si quieres desempeñarte en trabajos en los que una de tus funciones, o la principal, sea hablar frente a audiencias.

Por otro lado, en el ámbito social, de acuerdo al país en el que te encuentres leyendo esto, te podrás enfrentar a grupos de culturas y estilos de vida muy distintos. Sin embargo, no importa a cual lugar recóndito del mundo puedas mudarte, la interacción social llamará a tu puerta tarde o temprano, y te obligará a entablar conversación.

Incluso, nuestro día a día también demanda un buen currículo en el área, pues deberemos utilizar la comunicación para irnos abriendo paso dentro de nuestra sociedad; deberemos ponernos de acuerdo con nuestro compañero de piso sobre normas de convivencia o tocarle la puerta a la vecina para pedirle amablemente que intente apaciguar los ladridos de su perro.

Así que por supuesto que has desarrollado unas habilidades casi intachables a la hora de comunicarte con los demás. En los momentos difíciles has aprendido a decir la verdad con tacto y educación, sabes que toda crítica debe ser constructiva y que todo problema debe venir acompañado de una posible solución. Incluso has logrado manejar el fino arte de la tolerancia y ya eres experta en sonreír y resaltar lo bueno ante personas totalmente insoportables.

Pero, sincerándonos ¿aplicas este mismo derroche de habilidades cuando hablas contigo misma?

Deja de ser tu propia amiga tóxica

Si respondiste un “sí” sincero, en alto y sin titubeos a la pregunta anterior, te felicito, pues eso significa que te has dedicado a entablar una buena relación con la persona más importante de tu vida.

Lamentablemente, la mayoría de nosotras nos quedamos en blanco mirando la pregunta y es que aunque podamos decir que hemos logrado construir una alta autoestima y que nos damos el valor que merecemos, no siempre nos tratamos a nosotras mismas de la forma en la que deberíamos. Incluso, en la mayoría de los casos, las críticas más duras y las palabras más hirientes salen de nuestra propia boca.

O si no, al final, ¿Quién es la persona que se pasó todo el día diciéndonos que no podíamos lograr algo? ¿Quién es la primera en resaltar tus errores cada vez que algo no sale según lo esperado? ¿A quién es a la que le cuesta más perdonarte una equivocación, por muy pequeña que haya sido? Pues, tu misma.

Nos miramos al espejo y enumeramos todos los defectos a la vista, por no decir aquellos que solo nosotras vemos, saboteamos cualquier plan llamándolo “imposible” o “demasiado difícil,” exageramos nuestros errores, le restamos importancia a nuestros logros y nunca nos parecemos suficientes; siendo esta tendencia a ser demasiado exigentes con nosotras mismas la primera causa de insatisfacción personal en la mujer, según los expertos.

Y aunque igual te pongas tus mejores tacones y salgas a comerte el mundo en tu mejor pose de autoconfianza, todas estas conversaciones internas tóxicas van agrietando nuestra autoestima, dejándonos con nuestras defensas bajas cuando la vida ataca o un obstáculo se nos planta de frente bloqueando el camino.

Así que si, te arreglas el cabello todas las semanas, improvisas tu propio spa de relajación casero los viernes al terminar la jornada laboral y te conscientes dándote pequeños regalos con la paga del mes. Más, a parte de estos cariños, también debemos procurar que en nuestros tiempos con nosotras mismas; donde solemos conversar mentalmente por horas sobre nuestros más profundos miedos, nuestros retos, nuestro día a día; debemos volvernos nuestras mejores amigas, dispuestas a contestar “estoy aquí para ti,” “te perdono,” “lo vamos a lograr,” “lo has hecho muy bien.”

Y la importancia de mantener una buena comunicación con nosotras mismas, a parte que somos la persona con la que más tiempo nos toca pasar queramos o no, es que cómo te hables a ti, afectará cómo te sientes,  y esas emociones son las que dirigirán nuestras acciones y por lo tanto nuestros resultados.

Normas del buen hablante y el buen oyente para las que conversan consigo mismas

  • Querer cambiar tu manera de tratarte a ti misma es el primer paso hacia mejorar tus conversaciones internas.
  • Luego, debes cambiar esos automatismos que llevas tiempo diciéndote, lo que aprendiste se puede desaprender y aprender algo nuevo. Puedes aprender conscientemente a cambiar las cosas que sueles decirte durante el día. Una forma puede ser poner una alarma en tu móvil que suene cada cierto tiempo y aprovechar el momento para decirte a ti misma una frase positiva. Será como llevar una mejor amiga de bolsillo que te de palmaditas en la espalda para terminar el día.
  • Terapia Psi, profesionales expertos en terapia psicológica, dice que uno de los pasos que debes dar para tener una buena relación contigo misma es aprender a escoger tus emociones. Identifica tus emociones negativas, incluso si tienes que escribirlas en un papel. Luego, transforma cada una de ellas en una crítica constructiva o agrégala a una “lista de cosas por hacer” llena de retos personales que resulten en una nueva y mejorada versión de ti.
  • Revisa tus acciones y tus “no acciones.” No solo intentes cambiar todas las cosas que venías haciendo y que se derivaban de esos pensamientos tóxicos que tenías hacia ti. También descubre que cosas no has estado haciendo porque crees que no puedes, no tienes el tiempo o son demasiado difíciles para ti y atrévete a la aventura dándote una oportunidad de demostrarte que estabas equivocada: si podías.
  • Defiéndete de ti misma. Así como lo harías con alguien a quien quieras mucho, defiéndete de tus propios comentarios tóxicos y malintencionados, de tus pensamientos pesimistas y del auto-bullying. Por ejemplo, si te escuchas diciendo “estoy gorda y por más que me he esforzado no he logrado rebajar”, defiéndete recordándote la constancia que has tenido en tu dieta y tus ejercicios y lo mucho que te esfuerzas en cuidarte a ti misma y verte bien.

¡Deja de sabotearte y trabaja en equipo contigo misma para lograr la vida que quieres!