Las carillas dentales favorecen nuestro bienestar

Una de las primeras cosas que hacemos al levantarnos es mirarnos al espejo, este simple gesto, a veces consciente y otras veces inconscientemente, lo repetiremos varias veces a lo largo del día. Según estudios realizados, el espejo se usa con regularidad en la vida diaria de las personas, de tal forma que nos miramos en él unas seis veces al día, ya sea porque a todos nos gusta tener una buena imagen personal, causar una buena impresión ante los demás o por simple coquetería. El caso es que actualmente la imagen personal cuenta y mucho…, y una bonita sonrisa es una excelente carta de presentación. Por ello, si necesitamos corregir alguna pequeña imperfección en nuestros dientes que desluzcan nuestra encantadora sonrisa, las carillas dentales pueden ser la mejor solución.

¿Qué son las carillas dentales?

Es un finísimo recubrimiento que se coloca sobre la cara externa o visible de los dientes, generalmente en los incisivos o frontales por ser los más visibles cuando sonreímos, con el fin de modificar el aspecto, la forma, posición o el tamaño de los dientes y tratando de eliminar cualquier irregularidad que pudieran presentar. Por lo tanto, se trata de un tratamiento odontológico estético para todos aquellos pacientes que necesiten mejorar el aspecto de sus dientes y por supuesto el de su sonrisa, siendo la solución ideal para corregir cambios de coloración o manchas en los dientes, pequeñas imperfecciones como fisuras, fracturas, dientes mal alineados, torcidos, desgastados, apiñados o descolocados, cubrir espacios interdentales que con los años se hayan acrecentado, reponer estéticamente la falta de dientes, conseguir que se vea menos encía al sonreír, etc.

Los principales tipos de carillas que se utilizan en la actualmente, fundamentalmente son dos:

  • Realizadas a medida mediante unos moldes especiales que registran la forma de los dientes, con láminas muy finas de porcelana en el laboratorio. Se fijan sobre la estructura dental con la ayuda de un adhesivo que garantiza la máxima fijación. Este tipo de carillas no pierde su color, ni se tiñen y tienen además una duración mayor que las de composite, pudiendo resistir en perfectas condiciones hasta 15 años, siempre que el paciente siga las instrucciones de su especialista en odontología. Así, si vosotros estáis pensando en poneros unas carillas de porcelana, lo más sensato es que acudáis a un dentista experto en la materia y si vosotros no conocéis a ninguno, nosotros os recomendamos visitar la Clínica dental La Chicuela dado que ellos son especialistas en tratamientos de estética dental, una herramienta eficaz y segura para conseguir elevar la autoconfianza y la seguridad en uno mismo.
  • Realizadas como su propio nombre indica en composite, una resina moldeable que se extiende y adhiere directamente sobre el diente, realizándose a continuación un pulido. Este tipo de carilla se mimetiza muy bien con el color del esmalte dental. El tipo de material con el que están elaboradas hace que sean menos duraderas que las de porcelana, estimándose que pueden presentar una duración media entre 5 y 7 años. Si bien dependerá de varios factores como el cuidado de la higiene bucal, el tipo de alimentación que se consuma, si el paciente es fumador o no…, por lo que son aconsejables cuando el paciente es muy joven o cuando la corrección que se pretende es especialmente sencilla. En cuanto al factor económico hay que reseñar que este tipo de carillas son más económicas que las de porcelana.

En ambos tipos de carillas es conveniente y necesario seguir unos consejos prácticos para su cuidado y mantenimiento, como pueden ser:

  • Mantener una correcta higiene bucodental, que incluya el cepillado dental después de cada comida o como mínimo dos veces al día, así como el uso de hilo interdental.
  • Evitar el consumo de alimentos pegajosos o muy duros como turrón duro o frutos secos, ya que se puede correr el riesgo de las carillas se puedan despegar o incluso romper.
  • Evitar mordisquear determinados objetos como las tapas de los bolígrafos, las uñas…
  • No utilizar nuestros dientes como si fuesen herramientas para intentar abrir o romper objetos, tampoco debemos utilizarlos como si de una palanca se tratase, pues podemos en riesgo la integridad no solo de nuestras carillas, sino también de algún otro diente.
  • Realizar revisiones periódicas en la clínica especializada, al menos una vez al año.

¿Cuáles son los principales causantes de caries?

Debemos evitar el consumo de determinados alimentos perjudiciales para nuestra salud bucodental pues son los principales causantes de la caries, como pueden ser:

  • Alimentos ricos en azúcares, como bombones, golosinas, dulces…
  • Alimentos ácidos, como batidos, zumos, ya que, al tener un alto contenido de ácidos, desgastan el esmalte dental.
  • Bebidas carbonatadas.

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