Cuando viene un bebé en camino queremos tener de todo, no queremos que le falte de nada. Al margen de preocuparnos por estar bien provistos, debemos poner especial atención en la protección del recién nacido. No solo debemos estar vigilantes por tener todo lo necesario, sino que debemos asegurarnos de que lo que adquiramos proteja su salud.
Existe la falsa creencia de que los bebés son de goma. Que no les pasa nada. Lo cierto es que, sobre todo, en los primeros meses de vida, los pequeños han cambiado de medio. Han pasado de estar protegidos en el vientre de la madre a introducirse en un entorno abierto.
La llegada del bebé, te lo digo por experiencia, es una carrera contrarreloj. Además de preocuparnos por la salud de la madre, y del feto, no paramos de acondicionar la casa y de comprar todo lo necesario para que el recién nacido esté bien atendido.
Esta preocupación puede convertirse en una obsesión. En cierto modo, dejar todo preparado antes de que nazca el bebé absorbe gran parte del tiempo y energía de los padres.
Incide especialmente en las madres. Donde la esperada llegada del retoño supone el acontecimiento más importante en esos meses que está viviendo. Esto le puede llevar a realizar compras compulsivas. Con internet accesible desde los teléfonos móviles, puede pasarse horas muertas mirando artículos para el bebé, comparándolos, y comprando cosas que no son imprescindibles. Son accesorias.
En toda esta vorágine, la seguridad y la protección del recién nacido deben estar en el puesto de mando. Lo vamos a ver en algunos útiles básicos que necesitamos para el bebé. Pero también en otros, que la tecnología ha puesto de actualidad y que, según dicen, nos facilitan las cosas.
La silla de paseo.
Dicen los dependientes de The Baby House, una tienda de Sevilla dedicada en exclusiva a la venta de artículos para bebés, que una sillita de paseo debe ser cómoda, segura y adaptada a la altura del bebé.
Esto no significa que debamos estar cambiando de sillita a medida que crezca el niño. La silla que compremos debe adaptarse al crecimiento de nuestro hijo. De su ajuste, como es lógico, debemos encargarnos los padres.
Escoger la silla de paseo adecuada es una decisión importante, ya que influye directamente en la seguridad y el bienestar del bebé durante sus primeros años. Más allá del diseño, debe ofrecer un entorno estable y protegido, donde el niño pueda desplazarse y descansar con total tranquilidad. Por eso, es esencial comprobar que el carrito esté homologado y cumpla la normativa vigente, lo que garantiza que ha superado los controles de resistencia, estabilidad y calidad de los materiales.
La estructura debe ser sólida y equilibrada para responder bien en distintos terrenos y situaciones cotidianas. Las ruedas y el sistema de freno son claves para evitar movimientos inesperados y amortiguar los desplazamientos, reduciendo sacudidas innecesarias. También resulta fundamental un arnés seguro, bien ajustado y cómodo, que mantenga al bebé sujeto sin causarle molestias.
Otros aspectos como el reclinado adecuado, la opción de llevar al niño a contramarcha, una capota protectora y tejidos transpirables completan un conjunto pensado para proteger al bebé y aportar confianza a los padres en cada paseo.
La silla para el coche.
Las sillas de coche para bebés y niños son uno de los elementos de seguridad más importantes. Su función principal es proteger al menor en caso de frenazo brusco o accidente, mientras viajan en coche, reduciendo de forma significativa el riesgo de lesiones graves. Durante los primeros años de vida, el cuerpo del niño es especialmente vulnerable, sobre todo la cabeza, el cuello y la columna vertebral, por lo que viajar bien sujeto es una necesidad.
Un sistema de retención infantil adecuado absorbe parte del impacto y distribuye las fuerzas del golpe por la silla, evitando que el cuerpo del bebé salga proyectado o sufra movimientos bruscos. Por este motivo, es importante elegir un modelo adaptado a su peso, altura y etapa de desarrollo. Una silla incorrecta o mal instalada puede perder gran parte de su eficacia, incluso aunque esté homologada.
Un aspecto clave es la orientación de la silla. Viajar a contramarcha el mayor tiempo posible protege mejor la cabeza y la espalda del niño, ya que el respaldo actúa como un escudo en caso de colisión frontal, que es la más frecuente. Además, los sistemas de anclaje, como cinturones bien guiados o mecanismos específicos del vehículo, aportan estabilidad y evitan desplazamientos indeseados.
La seguridad también se refuerza con diseños envolventes, reposacabezas regulables y arneses de varios puntos, que mantienen al niño bien sujeto sin comprometer su comodidad. Precisamente, la comodidad es otro factor importante: un niño bien colocado y cómodo viajará más tranquilo y permitirá que los padres se concentren en la conducción.
Invertir en una buena silla de coche no solo cumple la normativa, sino que es una decisión responsable que protege la vida del bebé y ofrece tranquilidad a toda la familia.
El cambiador.
El cambiador es un mueble importante que debe ser seguro. Principalmente, por todo el uso que le vamos a dar. Debe ser firme, estable, robusto y cómodo para el bebé. Tal y como resalta el periódico La Vanguardia, la ergonomía y la seguridad deben ser los criterios principales a la hora de seleccionar el cambiador adecuado.
Todo cambiador debe tener unos laterales elevados de entre 5 y 10 cm de altura, para evitar que el bebé ruede hacia afuera mientras lo estamos cambiando. La estructura del mueble debe ser firme, con unos tacos en las patas antideslizantes. La zona de cambio de pañales debe ser impermeable, que nos permita una limpieza frecuente; y al mismo tiempo, acolchada.
La altura del cambiador debe ajustarse a los padres. Lo normal es que este mueble tenga una altura de entre 82 y 97 centímetros, aunque para los padres más altos hay modelos que miden más de un metro.
La seguridad del cambio de pañales depende en gran medida de la supervisión de la madre, del padre o de la persona que vaya a cambiarlos, aunque si el mueble dispone de correas de seguridad, añade un nivel de protección extra.
En este mueble, el sistema de almacenaje forma parte de la seguridad. Tener los pañales y todo lo que necesitamos a mano, solo con extender el brazo, nos facilita que podamos concentrarnos sin distracciones en la seguridad del bebé.
La cuna.
La cuna es un mueble importante en la seguridad del bebe, por todo el tiempo que va a pasar en ella.
Para que el bebé descanse con seguridad, es fundamental que la cuna esté pensada para protegerlo en cada detalle. No se trata solo de evitar objetos peligrosos en su interior, sino de elegir un mueble que cumpla criterios básicos de diseño y estabilidad. La estructura debe ser sólida, sin holguras ni piezas que puedan aflojarse con el uso. Los barrotes han de mantener una distancia adecuada entre sí, suficiente para que el bebé no pueda introducir la cabeza ni quedar atrapado, y las barandillas móviles deben disponer de cierres seguros que impidan aperturas accidentales. Es importante que los bordes y esquinas sean suaves y redondeados, para evitar golpes y arañazos.
El colchón debe ser firme y completamente plano, ajustándose con precisión al tamaño de la cuna para que no queden huecos en los laterales. Un colchón demasiado blando o que no encaje bien puede aumentar el riesgo de asfixia. En algunos casos concretos, como el reflujo, se puede elevar ligeramente la superficie de descanso, siempre de forma controlada y sin añadir cojines ni elementos sueltos.
El interior de la cuna debe mantenerse lo más despejado posible. Actualmente, se desaconseja el uso de protectores acolchados, almohadas, muñecos o mantas sueltas, ya que pueden dificultar la respiración. Un entorno sencillo, estable y sin obstáculos es la mejor garantía para que el bebé duerma boca arriba, cómodo y bien protegido.
Dispositivos electrónicos.
Terminamos este artículo hablando de dispositivos tecnológicos que nos ayudan a monitorizar en tiempo real la salud de nuestro bebé. Son dispositivos que utilizan las últimas tecnologías y que en ocasiones están sincronizados con aplicaciones que podemos descargar en el móvil. La revista Xataca dedica un artículo a hablar de ellos.
Uno de los que más llama la atención es el Snuza Hero. Un pequeño gatget que podemos colocar dentro del pañal del bebé con una pinza y que controla su respiración emitiendo vibración o alarmas si percibe alguna anomalía. El aparato funciona sin cables y no es molesto para el bebé.
El Outlet Smart, por otro lado, es un calcetín que se puede colocar a bebés de entre los 0 y los 18 meses y que registra los latidos, el ritmo de la respiración y el nivel de oxígeno. Se puede conectar desde el móvil por Bluetooth a través de una aplicación con un panel de usuario bastante intuitivo, que ofrece una información veraz y en tiempo real a los padres.
Con el niño recién nacido, el cuidado de su salud ocupa un papel de primer orden.