Consejos para cuidar los dientes en invierno

Es muy importante cuidar la salud bucodental en cualquier época del año, pero es recomendable en invierno seguir consejos especiales para proteger los dientes del frío. Por ello en este artículo hemos seleccionado los consejos más efectivos para cuidar los dientes en invierno, aunque como os decimos no hay que descuidar nunca la salud bucodental. 

· Evita las bebidas muy calientes 

En invierno por el frío es normal que aumente el consumo de bebidas calientes como el té, el chocolate, la sopa o el café. Nos ayudan a calentar nuestro cuerpo pero hay que tener cuidado y evitar que este tipo de bebidas estén demasiado calientes porque las altas temperaturas pueden desgastar el esmalte e incluso provocar sensibilidad dental. 

· No te olvides de mantener una rutina de higiene bucal 

En cualquier época del año es muy importante tener una correcta higiene bucodental. En la rutina es importante cepillarse los dientes al menos tres veces al día y mejor después de cada comida. También debería usarse colutorio y seda dental para mejorar la limpieza.

· Respira bien 

Por el frío es muy común que tendamos a respirar más por la boca para calentarnos rápidamente. Pero hay que tener cuidado y respirar bien, ya que si se respira siempre por la nariz impide que el aire frío entre en la boca y de esta forma no entre en contacto con los dientes. 

· No caigas en trucos caseros o de Internet para lucir dientes blancos 

Es habitual que la dentadura pierda su blanco natural. Es un aspecto estético que a todos nos preocupa y queremos solucionar si tenemos los dientes con manchas o amarillos. Pero en ningún caso hay que caer en trucos caseros o que se vean en Internet para conseguir una dentadura blanca. Esto es muy importante porque la mayoría de estos trucos además de no conseguir el resultado esperado pueden dañar las piezas dentales, ya que perjudican el esmalte natural de los dientes.  

Si se quiere tener unos dientes blancos lo mejor es consultar a un especialista para que aconseje cuál es el tratamiento más adecuado para cada caso. Los tratamientos más habituales para mejorar la estética son la limpieza bucal o el blanqueamiento dental.

“El blanqueamiento dental permite reducir varias tonalidades el esmalte original de las piezas dentales, consiguiendo un resultado brillante y más blanco. En muchos casos este tratamiento se realiza en clínica y después se refuerza en casa. El primer paso es colocar en la dentadura una férula con un gel de peróxido de hidrógeno de alta concentración que se activa mediante una lámpara LED. Gracias a este producto se consigue reducir varios tonos el esmalte dental. Pero también en muchos casos se refuerza este resultado con un gel de peróxido de carbamida que los pacientes se aplican en casa. Esta segunda acción de blanqueamiento optimiza y refuerza el resultado”, explican desde la Clínica Dental Gaudí sobre el blanqueamiento dental.  

Mientras que la limpieza bucal se realiza para eliminar el sarro acumulado en los dientes. Los dientes no se vuelven más blancos en el caso de estar amarillentos o grisáceos, pero sí que las limpiezas dentales mejoran la estética general de la dentadura y otorgan un aspecto más cuidado. Muchas personas confunden en el sarro con la tonalidad de la dentadura por lo que se recomienda siempre consultar a los especialistas. 

· Protege bien tu cuello y boca del frío 

Para evitar la sensibilidad dental, una enfermedad que afecta a un 20% de la población, hay que proteger bien la boca del frío. Esta enfermedad provoca dolor dental agudo que puede estar causado por diferentes motivos entre los que hay que destacar la exposición de la dentina que aparece tras el contacto con estímulos externos. Estos estímulos normalmente están asociados a las temperaturas como el calor extremo o frío, también con el consumo de alimentos dulces y ácidos. 

Es por ello muy importante en invierno proteger bien la zona del cuello y de la boca para que la dentadura no sufra por el frío, utilizando una bufanda o una braga. Así se evitará que el frío llegue a la dentadura y puedas sufrir sensibilidad dental. 

· No te olvides de beber mucha agua 

En invierno muchas veces nos olvidamos de beber el agua necesaria. En verano es mucho más fácil consumir los litros diarios recomendados, ya que pasamos más calor, sudamos más y el cuerpo nos pide hidratarnos. Por eso en invierno con el frío es habitual que no bebamos la cantidad de agua necesaria y es muy importante por muchos aspectos, pero también por la dentadura y por los labios, para poder hidratar desde dentro. En definitiva, en invierno no te olvides de beber 2 litros de agua al día.

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