Profilaxis dental

Todos queremos tener los dientes blancos, prácticamente podemos decir que no hay excepciones y que esta es una afirmación generalizada entre la población española y del mundo occidental y, sin embargo, una gran parte de la sociedad olvida que una vez al año y preferiblemente cada 6 meses, es necesario hacer una limpieza dental profesional. Incongruencias que hace el ser humano ¿verdad?

El blanqueamiento dental es un tratamiento estético fantástico contra el que no tengo nada que decir, siempre y cuando lo lleve a cabo un profesional y no vayamos de listos comprando productos de dudosa reputación en páginas web o intentando hacer trucos en casa. Una vez leí que era buena idea cepillarse los dientes con jugo de limón y bicarbonato, y estoy segura de que más de una persona lo habrá probado, pero ¿sabéis el daño que puede causar ese hábito en vuestra dentadura? Esta mezcla puede debilitar el esmalte y erosionar la pieza dental con bastante facilidad.

Pero la sociedad, lejos de informarse bien, sigue estos consejos online pensando que no tienen ningún efecto nocivo, craso error. Y todo esto, tanto los blanqueamientos dentales profesionales como los comprados online o los truquitos de la abuela, los probamos cruzando los dedos para que funcionen mientras, como ya hemos adelantado, olvidamos la limpieza profesional semestral.

En qué consiste

La limpieza dental profesional forma parte de una correcta higiene oral y se la conoce, dentro del mundo odontológico, como profilaxis. Es un procedimiento que ayuda a eliminar el sarro que nosotros, con el cepillo de dientes manual o eléctrico, no conseguimos eliminar en casa.

La limpieza dental profesional no duele, aunque a aquellas personas que tienen mucha sensibilidad puede llegar a molestarles, pero merece la pena si con ella se acaba con el sarro, creedme.

El sarro es, básicamente, placa bacteriana endurecida con el paso del tiempo alrededor, sobre o en la base de los dientes. También se puede formar en la base de las encías e incluso debajo de ellas por lo que puede irritarlas. Además, el sarro no solo amenaza la salud dental de las encías y los dientes sino que también puede ser un problema estético, mucho peor que los dientes amarillos. Por eso es tan importante eliminarlo. De hecho, una acumulación de sarro bajo las encías no cogida a tiempo podría llegar a suponer la pérdida de piezas dentarias.

En la organización colegial de dentistas de España alertan ante la posibilidad de que un gran depósito de sarro derive en la necesidad de llevar a cabo una Cirugía Periapical. Esta consiste en una limpieza quirúrgica del ápice dentario (extremo de la raíz) y la eliminación del tejido infeccioso y/o inflamatorio crónico que se haya podido originar por culpa del sarro.

Cualquier cirugía tiene sus riesgos, aunque hablemos de una cirugía menor como esta. Además, en ocasiones, se requiere la re-endodoncia o retratamiento de la conductoterapia del siente afectado. Para colmo, se están descubriendo muchos casos en los que esta cirugía no funciona al 100% por lo que el problema sigue subyaciendo en la encía y, a la larga, vuelve a aparecer esta patología periapical. En otras palabras, mucho problema por culpa de no hacernos la limpieza dental profesional debida una vez cada seis meses o, como mucho, una vez al año ¿no?

Si realmente tienes una buena higiene bucodental, con tus tres cepillados diarios, uso de hilo dental y de colutorio, y además te realizas tus limpiezas dentales profesionales pertinentes, entonces eres una de esas personas que, a mi juicio, es apta para realizarse un blanqueamiento dental. De lo contrario, me parece realmente ridículo.

Con respecto a ese tratamiento de blanqueamiento dental, la Organización Colegial de Dentistas de España advierte de que tiene los siguientes riesgos:

  • Reabsorciones servicales
  • Sensibilidad gingival
  • Sensibilidad dentaria pot-operatoria

También aconsejan que, para reducir esos efectos adversos que pueden aparecer, debemos asegurarnos de que el dentista utiliza las concentraciones apropiadas de productos, según cada técnica, y siguiendo los tiempos de exposición adecuados. De ahí que sea tan importante no comprar productos online pensando que son inofensivos, puesto ha de llevarlo a  cabo un profesional constatado.